17 mayo, 2008

EL QUE TODO LO VE



Quisiera ser ojo para ser quién todo lo ve,
quién nadie anhela, quien está sin estar aún absorta,
y bajar pedestales y arrodillar el alma para saber,
sin preguntar, sin desear... aún deseando el deseo.

Si fuese posible, tú, no serías Tú y yo, sería OTRA...






Había una vez una niña que deseó que su infancia pasara para vivir
cosas de mayores. Lo pidió con tanta fe que el presente le fue concedido. La Energía del cosmos se enfadó tanto, tanto que la obligó a permanecer en el hoy viendo como los entes, avanzaban sin ella... y Ella, permanecía estática, olvidadiza, intangible.

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