29 abril, 2008

Escuchar

En la puerta trasera del trabajo he hecho mi segunda parada, me han ofrecido un cigarro que he aceptado con mucha necesidad, de hecho, lo he fumado casi con desesperación puesto que parte de mi angustia se ha proyectado en él...
El camino de regreso a casa no ha ido mucho mejor, entre sollozos, cabizbaja, conteniendo las lágrimas que no obedecían mis órdenes de no salir. Con figuras distorsionadas y difusas ya que yo me empeñaba en limpiar mis gafas una y otra vez de forma casi compulsiva... no lo conseguí... y el pensamiento reiterado y rallante de : - no entiendo...¿què he hecho mal? Un final de segunda parada reincidente : Culpabilidad.

Una reunión de conocidos después de una jornada. Lo que parecía ser... y la transformación sorpresa de lo que acaeció... poco pensaba que alguien acabaría abrazándome y ofreciéndome un pañuelo de papel para apresar los mocos en mi primera parada.

"...dos no se peléan si uno de ellos no lo deséa y yo, no quiero pelearme contigo" he dicho cuando ya no tenía ánimo de continuar una conversación agresiva, cerrada y dónde no cabía nada más que no fuese él y su discurso.
Contestación: " Vete a ..." y silencio.

Herida. Me he sentido herida.

No he sido suficientemente rápida para huir a tiempo con una excusa barata cuando he empezado a dibujar el huracán que se avecinaba...

_Egocéntrico, prepotente pedante, embaucador de palabras, defensor aférrimo de cualquier cosa que crees importante.... ¿dónde queda el escuchar?

_Yo he cumplido mi parte del poder de la comunicación como emisora y receptora, había un código que ha sido menospreciado y no porque me falten las palabras y mi vocabulario séa escaso, he cumplido con mi espera y mi turno de palabra levantando educadamente la mano como hacen mis niños pero... no ha sido sufiente. La persona en cada uno de sus sonidos afilados me utiliza hoy, en ese instante, como diana de "veteasaber qué historia personal" escondida bajo la piel y decide no escuchar. No escucharme. Olvida escucharse a sí mismo. Y como elefante herido y aún no sabiendo el desencadenante, arremete una y otra vez contra mi alma.

_No quiero que me oiga... deséo que me escuche.

Imposible.

_Aprenderé trucos de magia para poder escapar a tiempo de la tormenta.

_Estos berrinches no son buenos para mis ojos. Me entra la tos tonta y los pinchazos, el corazón empieza la maratón, sorbo, fabrico y libero mucosidad que me hace sentir un caracol andante...

_Y... evidentemente, esta es mi parte de la versión de los acontecimientos. Nadie conseguirá saber qué he sentido yo, nadie conseguirá saber qué ha sentido él.


3 comentarios:

Anónimo dijo...

Solo tu sabes que has sentido, solo tu sabes que sientes ahora, solo tu...
Y realmente.... ¿es más leve el sentimiento, a modo de sufrimiento, si este es comprendido por ajenos a una misma?

Anónimo dijo...

pq lloras? pq las lagrimas te sanan, te alivian?, o quizas te calma saber que saben que lloras?

AlmA :) dijo...

Ante todo gracias por haber dado un paso en mi trocito de mundo interior...
He llegado hasta este rincón cibernético para deshacer nudos con palabras, no busco comprensión a todo lo que ocurre en mi alma, tan solo un espacio para poder hablar cada una de las palabras que he callado.
Mis lágrimas tienen vida propia, aparecen y me acompañan en muchos momentos de mi vida... y lo que verdaderamente me calma es saber que no me escondo tras alguien que no soy.