
Recuerdo
aquel día
cuando la mama te pintaba la sonrisa color
pintalabioscuando buscabas los
zapatos grandes
y embutías tus pies aletas en las capas de calcetines mineros...
sonriente
como siempre
estridente comedor de galletas
en las noches calladas
frente al televisor tu risa... la que contagia magia y engulle pesares
yo era tu princesa japonesa...
la que buscaba tu calor
tus manos
las miradas cómplices...
esa
que te guardaba en silencio
para hacerse mayor...
que alegría contagiaba la mayor de pelo azul
la que nos abría la puerta y nos abrazaba contra su pecho...
y undía sus besos en las mejillas olientes
y nos decía
- hay mis niños... que wapos...
pasad
pasad
colaboraron todos en el disfraz de princesa
como si lo fuera de veras...
las casitas bordadas
mi fagín naranja sol
el cilindro en lo alto
y el sueño cumplido
podía ser lo que deseara
y deseé...
junto a tí
que me cuidabas
tan serio
aunque me faltan dos... de ellos
ya os contaré...